“Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que la libertad sea nuestra propia sustancia.”

Simone de Beauvoir

Mi nombre es Ana Karina Intelisano, aunque me llaman Kary, y así es como me gusta. Tal como dice una canción, “un domingo de abril tomé coraje”… y nací. Fue en 1972, en la ciudad de La Plata, Buenos Aires, República Argentina.

Amo la vida, la música, la libertad, los abrazos, las miradas, los sueños, las sonrisas y el Encuentro; el sol, los colibríes, los jazmines, las fresias, el arco iris y los niños… a todos los niños, a esos que danzan vivaces a la vista de todos y a aquellos que duermen o remolonean en el interior de cada Ser. Amo jugar, viajar, leer, escribir, volar y aterrizar; ir, venir, quedarme y contemplar…

Hija de dos Seres increíbles, y nieta de otros cuatro, he heredado de ellos muchas maravillas. Pasión, fortaleza, entusiasmo y compromiso; simpleza, alegría y unas ganas infinitas de aprender, integrar, agradecer y compartir.

Mamá de tres hijos, sabios y bellos magos a quienes acompaño y por quienes me dejo acompañar en esta maravillosa aventura que es “vivir” la vida. A cada uno de manera particular, respetando sus peculiaridades, sus elecciones y sus decisiones.

Compañera de vida de un hombre íntegro, con quien hemos crecido juntos, aprehendiendo la verdadera sustancia de las palabras “libertad” y “acompañarnos”.

Hermana, sobrina, tía, cuñada, nuera, prima, paciente, alumna, profesora, cliente, vecina, amiga… en cada relación y en cada Encuentro me reconozco, me descubro, y me reCreo.

Mi corazón es inquieto, un eterno aprendedor curioso al que le gusta pulsar por aquí y por allá; aprender, conocer, saber… Él se ha encargado de guiarme hacia las fuentes que pudieran saciar esa sed. Y esas fuentes fueron desde una Universidad hasta un árbol, desde un seminario o congreso hasta la más pequeña semilla, desde un espacio de trabajo hasta una imponente montaña, desde un sabio maestro hasta la hormiga más pequeña que camina por algún rinconcito del fondo de casa. Cursé el Profesorado en Educación Física, tengo un diploma de la UNLP que dice “Profesora en Ciencias de la Educación” y algunos otros, y ninguno que diga “admiradora de arroyos, ríos y mares”, “abrazadora de árboles”, “contempladora del cielo”, “escuchadora de vientos”, “saboreadora de chocolates”, o “amante de las cosas simples”, aunque también lo soy.

Disfruto escuchando a los niños y a los abuelos; es como un ritual que sólo sucede como si otra cosa no pudiera ser, y mágicamente me impregno de su sabiduría y emano admiración y gratitud.

Amo el silencio tanto como las palabras, la soledad como la sincera compañía, la noche como el día, estar con otros y estar conmigo.

Valoro y agradezco mi camino de aprendizaje, cada paso dado y a todos y cada uno de los seres con quienes me he encontrado. En este camino, fueron de particular importancia los años en los que “volé” sobre ruedas y aquellos en los que me atreví a acompañar a otros a volar (fui patinadora desde los 4 años y entrenadora de Patín Artístico durante casi 20), también los que compartí en la Escuela 501 y aquellos que transité como Orientadora del Aprendizaje en Equipo de Orientación Escolar. Grandes aprendizajes me han permitido experimentar e integrar; una gran preparación para este presente.

Sueño intensamente con una humanidad, que recordando la sabiduría que la habita, viva en armonía con el universo, en paz… en plenitud. Lo creo posible y con ello es mi compromiso. ¿Y qué puedo hacer? ¡Solo vivir siendo mi mejor versión y contagiar! Y es en ese vivir y contagiar que me encontré compartiendo tarea y aprendiendo con seres increíbles, como lo es Mireya Baglietto, y creando junto a otros soñadores el Centro de Aprendizaje Yo Puedo, la Asociación Faro 3000, la Casa Escuela Soles del Faro, Tierra Soleada Aprendizaje en Comunidad y Casa Aiken. Cada proyecto/espacio un pasito en esta espiral de desenvolvimiento y camino de retorno a mí misma. He participado de diversos Encuentros y Capacitaciones (entre ellos el Instructorado de Pedagooogía 3000 con Noemí Paymal en la Isla del Sol) y de experiencias comunitarias. Soy miembro activo del Consejo de Paz de la República Argentina y también Embajadora de Paz (distinción otorgada por Mil Milenios de Paz y Fundación P.E.A.).

Soy historias, vivencias, presencia, sueños; errores y aciertos; soy mustios grises y brillantes colores; soy lo que tú puedas ver; soy nada y soy todo; soy insignificante ante la majestuosidad del universo, y soy universo… somos universo, somos lo mismo!!! Por eso este “sobre mí”, es más un “sobre NOSotros”!!!

Kary